Empatía del voluntario social
Por Mesa de Redacción • 18 Abr, 2009 • Categoría: Otras Redes AmigasDurante las horas de voluntariado es importante mantener el contacto visual. Lo que Jaime Garralda, de Horizontes Abiertos, llamaría “mirar en los ojos”. Por medio de nuestros gestos y posturas mostraremos que estamos atendiendo al mensaje de la persona a la que tenemos en frente; asentiremos, utilizaremos interjecciones de modo apropiado que le hagan ver que estamos “conectados”. Conviene utilizar su nombre sin temor a abusar de él, potenciar el contacto físico, sobre todo entre aquellos que menos lo reciben -los ancianos, por ejemplo-, adaptar nuestro modo de expresión al de la otra persona, situarnos al mismo nivel léxico -no utilizar tecnicismos si conversamos con alguien que no nos va a entender- y al mismo nivel postural: ojos de ambos a la misma altura, tomar asiento de la misma forma…, evitar gestos y posturas que indiquen impaciencia o desagrado. Utilizando un símil, el voluntario debe “sintonizar” la frecuencia de onda adecuada. Él es el “invitado” y, por lo tanto, debe hacer un esfuerzo de adaptación comunicativa.